El olor a tabaco como señal de rebeldía,
nunca el humo duró tanto
como la voluntad de hacer que ardiera todo,
no hay que mirarlo como ilustración de una parábola
en la que el dolor asciende sobre la llama campesina
que inmola su cosecha a un dios hambriento
mientras el humo arrastra su rabia por el suelo,
tarde o temprano alguien hará notar la diferencia
entre afectos fingidos y afinidades imposibles
y lo cerrará con el chasquido de una quijada de asno
sobre el craneo del más desprevenido de la tribu.
Zona B:
¿Tendrá derecho el mundo actual a considerar el riesgo que un país minúsculo y en cierto modo advenedizo supone para la paz universal? ¿Era necesario despojar a una etnia milenaria para instalar en su lugar a ciudadanos de muy variada nacionalidad y procedencia creando un núcleo religioso sin vinculación étnica común? ¡¡¡JUICIO AL GENOCIDA Y AL PAYASO ASESINO!!! ¡¡¡BOICOT AL ESTADO SIONISTA!!!