Un roce ahí pensando: no hay dolor,
la herida sobrevuela los pasillos largos de hospital,
palpita igual que un corazón apresurado,
alguien roza sus labios acercando
un brebaje anestésico, recita
la cantinela del chamán para dormirla,
cuando se despierte acaso quede la memoria
del animal herido que lució ese adorno rojo
sobre su piel desnuda.
Zona B:
Los muros que levanta el odio no protegen contra los brotes espinosos de la memoria posterior. Los hijos de los hijos seguirán con el recuerdo de la rapiña y del exterminio y darán salida a la venganza como al agua mantenida a una presión insoportable. ¡¡¡JUICIO AL GENOCIDA, A SU GOBIERNO Y AL PAYASO ASESINO!!! ¡¡¡BOICOT AL ESTADO SIONISTA!!!