Hubo un tiempo
en que viví asomado a un brocal de aguas oscuras
que según decían reflejaban el alma viva de la claridad,
alambres silogísticos y cadenas de acero argumental tiraban
de una escolástica garrucha que no elevaba el agua
pero conseguía hacerte esclavo de la sed,
crucé el desierto y me senté a la sombra
de una palmera solitaria, sin pozo, sin brocal,
sin ruido de garruchas y sin agua,
pero inmune a la tentación del espejismo.
Zona B:
Acaso el victimismo hebreo quiera hoy cobrarse la factura de los Nabucos, Holofernes y faraones varios en carnes de inocentes palestinos. ¡¡¡JUICIO AL GOBIERNO GENOCIDA Y AL PAYASO ASESINO!!! ¡¡¡BOICOT AL ESTADO SIONISTA!!!