Ella sigue surcando
los mares enemigos que negaron a Ulises la memoria,
mira con rabia melancólica
los signos ortográficos de la navegación
y apenas si recuerda la elegancia
del Partenón caído donde ella guardaba las escobas,
o el medio Coliseo destinado a dar cobijo
a mulas y caballos disfrazados
de centauros de crin multicolor,
o el baptisterio visigodo que empleaba
para dar de comer a los gorrinos,
por eso acude a la llamada del esquilón dominical
y participa en el oráculo
donde Penélope ausculta las noticias
que las olas arrastran a la playa.
Zona B:
Los especuladores que hablan de reconstruir Gaza sólo piensan en sacar pingües beneficios a la destrucción. Nada les importa el extrañamiento del pueblo palestino. ¡¡¡JUICIO AL GENOCIDA Y SUS COMPINCHES!!! ¡¡¡BOICOT AL ESTADO SIONISTA!!!