Seguí a la cabra
que ramoneaba entre un rumor de escaramujos,
su silencio partido en episodios
como capítulos de un libro sin escribir aún,
las tabas crujen al pasar de página,
huele a almizcle de animal entero
y sus ojos marinos me señalan como presencia incómoda,
las pezuñas de goma sobre un cuchillo de caliza
hacen rodar el pedregal,
sonido a metal hueco, no cacerola, no campana,
acaso ni herramienta, no es tampoco un lenguaje
pero brilla como final de lluvia y deja al aire
un sol de artesanía antigua que huyendo de la guerra
fue enterrado entre piedras y ahora vuelve
para iluminar nuevos conflictos.
Zona B:
Tras el caparazón guerrero se esconde un complicado mecanismo que intenta reducir la historia mileneria de Palestina a un episodio tangencial del Israel inflado de la Biblia. Esa maquinaria trabaja sin descanso para borrar la identidad de un pueblo reducido a escombros. La manera más cruel de completar el genocidio. ¡¡¡JUICIO AL GPBIERNO GENOCIDA Y AL PAYASO ASESINO!!! ¡¡¡BOICOT AL ESTADO SIONISTA!!!