Nuestro riempo ha sufrido
el ambotamiento de eso
que los botánicos llaman dehiscencia
y tiene que ver con la pujanza
de lo vegetal en primavera,
la aparición del aura sobre las ramas de los árboles,
o el chorro del sonido sin la sordina del invierno,
la liturgia de ahora es dedicarse
a contemplar el muro devotamente ensimismados
sin apenas mirarse, todos viendo la entraña
de una deidad con cables y circuitos,
nadie lo llama religión y es vasallaje,
rumia metódica del ruido que no se puede oír
sin la intermediación de auriculares.
Zona B:
El desajuste mental de un sólo individuo ha puesto en solfa la estabilidad de nuestro mundo, un mundo que, aunque injusto y vacilante, parecía buscar el equilibrio. Tal vez hubiera que revisar viejas teorías filosóficas para enmendar el mal, o recurrir al término quirúrgico. ¡¡¡JUICIO AL GENOCIDA Y AL PAYASO ASESINO!!! ¡¡¡BOICOT AL ESTADO SIONISTA!!!