En, ahí, sobre, debajo,
tu sombra ha regresado
y observo con sorpresa que era luz,
el lado curvo de la circunstancia
donde la ingravidez alcanza peso,
ver tu sombra o mirarla
como quien se asoma a un pozo
tan por encima de la luz
que sigue abajo rflejando
una imposible altura,
ese es el amargor de la experiencia
-o su dulzura-,
has de descender por una escala
de esparto vivo y sujetarte
con los dedos heridos al ardiente
mordisco de la sal.
Zona B:
Es peligroso dejar a los fanáticos soñar con las grandezas que las leyendas antiguas prometieron, o asomarse al fondo oscuro del espejo pensando en resarcirse de la esclavitud en Babilonias olvidadas. ¡¡¡JUICIO AL GENOCIDA Y AL PAYASO ASESINO!!! ¡¡¡BOICOT AL ESTADO SIONISTA!!!