XIV VII XXVI
Una mañana de domingo, julio arriba,
con las calles baldeadas que dejaban ver
el estaño parcheado del cemento,
alcohol fenicio en la trastienda de los quintos bizarros
que subían cantando hasta la ermita del patrón,
la pólvora robada de la mina competía
con el voltear del esquilón afónico,
ropa nueva y efluvios de la alfombra de flores
mezclados con sudor y polvo,
no bebáis nada antes de comulgar, se les decía,
dejad un hueco para el vermú con aceituna.
Zona B:
¿Quién cuida ahora del hacinado pueblo palestino, si el ejército israelí sigue bloqueando todos los accesos a la ayuda de ONG? Esos inmensos campos de refugiados son el colofón del genocidio. ¡¡¡JUICIO AL GOBIERNO GENOCIDA Y AL PAYASO ASESINO!!! ¡¡¡BOICOT AL ESTADO SIONISTA!!!