Un dolor monacal, como de esparto,
casi fibra humana a la que abandonó la vida,
vuelve a ser el sol el responsable,
áspero y mudo su calor, la humedad no te llega
en el verano eterno,
subes, floreces y te mueres,
luego fabrican tu ataúd de fuego
por si acaso intentas regresar,
sigo pensando en tí, dolor de esparto,
y mi pensamiento rebota en el frontón de mármol,
tú en cambio meditas
sobre la estera humilde que alguien ha dejado por ahí.
Zona B:
Debería conocer el pueblo de Israel la zanja de odio que su gobierno ha ido cavando alrededor. Una condena a vivir en estado de guerra permanente con sus vecinos. Y todo para beneficio de unos pocos, los de siempre. ¡¡¡JUICIO AL GENOCIDA Y AL PAYASO ASESINO!!! ¡¡¡BOICOT AL ESTADO SIONISTA!!!