Que amonestara a la pared
por no encender las luces,
la caliza permanece blanca con manchurrones de humedad,
enjambres de hongos negros dibujan en relieve
la mansedumbre de un bisonte, en el aire no hay pájaros
y acaso no haya ni aire, corzas mirando
al cazador vestido de ocre y una yegua preñada y reluciente
al lado del interruptor, hay unas manos
y un ábaco enmarcado por rayas negras,
materia blanda conservada en el desván de la memoria
entre gel de sílice y escamas de carbón.
Zona B:
Israel ha provocado que miles de cadáveres sigan entre los ecombros, entre ellos acaso los de alguno de los rehenes de Hamás. Tarea complicada dar con ellos en medio del caos general. Pero servirá como pretexto para volver a bombardear hasta acabar el trabajo, completar el genocidio.
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