Subí hasta la cantera de granito,
el olor del feldespato es una forma
desdibujada del silencio,
hay lápidas y algunos monolitos
con la piel erizada por el miedo al buril
que ha de grabar la definición absurda
de un misterioso más allá,
porque aquí se usa el lenguaje
fatigado de la silicosis y se mira el cielo
con gafas industriales para evitar la furia
de las implacables avispas grises.
Zona B:
Miedo. es todo lo que queda en el fatigado Oriente Medio. Obra del payaso ególatra y del genocida impune. Y miedo también en el resto del mundo que les ha dejado ir tan lejos. ¡¡¡JUICIO AL GENOCIDA Y AL PAYASO ASESINO!!! ¡¡¡BOICOT AL ESTADO SIONISTA!!!
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