Construyó la leyenda
diciendo que una energía superior se posó en el barro,
él se quedó a la orilla, entre el furor y el pensamiento,
dando permiso a sus fantasmas para intervenir en el alfar
y derramar el flujo creativo que le haría similar a un dios,
creó su mundo y por el lloró durante lustros
para que naciera limpio, liberado del cieno original,
pero nació con hambre antes incluso de que existiera el trigo
y condenado a declinar su peso temporal sobre un bastón,
por eso su final fue el de los ciegos
que contemplan sin ver el deterioro
de su imagen menguante.
Zona B:
Cada día una ocurrencia contraria a la anterior. Y cada día el mundo más miedoso, igual que el carro conducido por un ciego. ¡¡¡JUICIO AL GENOCIDA Y AL PAYASO ASESINO!!! ¡¡¡BOICOT AL ESTADO SIONISTA!!!