Todo mi tiempo
lo dediqué a mirar, -mi tiempo-,
lo oscuro terminó abdicando de su hermético rigor,
mis ojos entraban y salían sin encontrar lo que buscaban,
o acaso ni buscaban, se conformaban con mirar,
de norte a sur -mis ojos- y a poniente
como hace el viento que llega hasta el lugar más escondido,
me hice mayor mirando, -mis ojos y mi tiempo-,
pero nada encontré que compensara tanto esfuerzo,
-mi cansancio, mis ojos y mi tiempo-
y ahora que se anuncia una final epifanía
mis ojos ya se niegan a mirar
o miran a través del vidrio esmerilado de las cataratas.
Zona B:
¿Cuantos inocentes lleva asesinados este nuevo Herodes, entre los contabilizados y los que están bajo las inmensas escombreras de Gaza? ¡¡¡JUICIO AL GENOCIDA Y SUS COMPINCHES!!! ¡¡¡BOICOT AL ESTADO SIONISTA!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario