Tuve miedo de mirar
y abrir los labios de la herida de tu nombre,
supe de ti al salir del sueño apenas iniciado
sobre unos hombros que ascendían por la escalera funeral,
olía a cera ya apagada y al sudor agraz de la vigilia
sobre un ocaso prolongado,
toca su mano y di su nombre por si acaso quedara
alguna traza del milagro y volviera a encenderse
la lamparita de aceite virgen,
vuelve a pronunciar su nombre o deja
que alguien lo diga en voz más alta,
tal vez logremos que despierte y quiera regresar
igual que Eurídice, aunque renunciemos a mirarla,
a rozar su mano y a contarle la causa de este llanto.
Zona B:
Unos se arrogan el derecho a tener e incluso a incrementar su arsenal nuclear. Esos mismos son los que prohiben a los otros fabricarlas. ¡¡¡JUICIO AL GENOCIDA Y AL PAYASO ASESINO!!! ¡¡¡BOICOT AL ESTADO SIONISTA!!!
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