Puede ser que la abeja
dulcemente atrapada en el hexágono
de su eterna jornada laboral
no llegue a preguntarse
por qué no existe en el panal una celdilla
no destinada a saciar el hambre de las larvas
o a almacenar los excedentes de miel y polen
que mantienen en equilibrio los mercados,
un minúsculo espacio destinado al vicio zángano
logrado en la pelea sindical?
Zona B:
El payaso ególatra se asusta al verse atrapado en un embrollo de difícil solución. En cambio el genocida está pletórico, en su habitual baño de sangre, extendiendo su furia y su dominio. ¡¡¡JUICIO AL GENOCIDA Y AL PAAYASO ASESINO!!! ¡¡¡BOICOT AL ESTADO SIONISTA!!!
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