Pudo ser la madrastra
la que cerró la puerta,
con el gozne oxidado
y dificultad con el aceite
cuajado por el frío,
más tarde fue la madre
quien aceitó los ruidos
de la destrucción
y nos dejó con pan y muda pobre
en el umbral de la intemperie.
Zona B:
Arderán los cedros perfumados en los montes de Líbano, pero su olor será a carne quemada por el fósforo blanco del ejército israelí. ¡¡¡JUICIO AL GENOCIDA Y AL PAYASO ASESINO!!! ¡¡¡BOICOT AL ESTADO SIONISTA!!!
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