Suceso inverosímil
que sigue creciendo hasta montaña
mientras lo va cantando
el ciego tañedor de cítara,
lo interno, el corazón y los pulmones
asomando a la herida
como una larva móvil
en hexámetros de cañaveral,
las ninfas pudorosas
haciéndole los coros al informe
de la guardia civil para que el mérito
se reparta entre defensores y atacantes.
Zona B:
La fe sigue intentando mover esa montaña de crueldal que aplasta al pueblo palestino. Y seguimos creyendo que es posible sentar en el banquillo al genocida y a todos sus compinches. ¡¡¡BOICOT AL ESTADO SIONISTA!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario