Hoy ha regresado el caballo blanco,
tras unos días de ceguera sensorial
lo he vuelto a ver entre el desorden de los juncos,
junto a la charca donde flota el nenúfar efímero del pato migratorio,
todo parece real y sin embargo
extraña la quietud tan prolongada del caballo
en un mismo lugar casi agotado
del pastizal de la memoria.
Zona B:
Si le das el capricho, el payaso ogólatra pide cada día más. Si le contradices puede llegar a usar su excesivo poder y poner en peligro el frágil equilibrio de la vida. ¿Cómo hemos de actuar en estos casos de malcrianza para que el mal no vaya a más? ¡¡¡GAZA SIGUE AHÍ, NO LO OLVIDEMOS, Y EL GENOCIDIO AVANZA CADA DÍA!!!
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