Ni siquiera la muerte
quiso asomarse al cuadrilátero,
pero miró al luchador del lado izquierdo,
a la derecha respiraba
un volcán de hierros líquidos
recién salidos de la fragua,
alguien rompió el fragil equilibrio de la neutralidad
y comenzó el combate, un baile sincopado
en el que la respiración marca los tiempos,
apareció el fulgor del hacha montaraz,
y apareció la redundancia de dagas subjuntivas
bajo la manga de un luchador desnudo,
y cuando la sangre ya asomaba se desvaneció la luz
y el favorito de los dioses
logró escapar en brazos de la niebla.
Zona B:
Baladronadas, piedras lanzadas con el tirachinas miope del arancel, exhibición de un poderío ya caduco, y al final -si se le sabe responder- una cobarde marcha atrás. Así suelen actuar quienes nacieron dentro de la carcasa del poder, sin más mérito que el de la herencia. ¡¡¡JUICIO AL GENOCIDA DEL PUEBLO PALESTINO!!! ¡¡¡BOICOTA AL ESTADO SIONISTA!!!
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