jueves, 30 de noviembre de 2023

Pegado en el cristal del super aparecía en dinA4 un décimo de lotería, los ojos achinados de los ceros, la endeblez del uno, justo en el centro, un cuatro y un siete, todos con un ingenuo rictus de avaricia; poco se sabe de la suerte, salvo que está enferma de cáncer y el tratamiento la convierte en calva, suele ir vinculada a algún defecto físico, como torcer la vista o exhibir un irregular abultamiento de la espalda; a pesar de todo aquí se sabe que nada va a tocar

 




Ruidoso celofán para ese sueño del final feliz,

tirar despacio del extremo, bordes anchos de llaga

sujetos con cinta adhesiva, sangre verde como atrezo

de un ciclo vesperal, se espera que algo aun no nacido llegue

a nosotros con milagro, no será real pero se esfuerza

en superar el trance, suena la música lacaya 

de lo que va a venir, las tubas de latón y la madera

de algún violín demótico, nadie habla ya ese idioma

salvo para hacer temblar el alma, las iguanas

de la imaginación son los dragones de las antiguas fábulas,

cualquier felicidad cabría en el pocillo

en el que saboreamos el aplauso,

acaso Calderón se atreva a reescribir sus autos

y nos obligue a la elegancia de la ampulosidad

para que miremos en silencio

a los que pueblan con su expectación

los graderíos del teatro.

miércoles, 29 de noviembre de 2023

Para alcanzar mi edad no sueñes con remontar eternamente tus cumpleaños; sigue mis pasos, pero dejando huellas diferentes; yo era electricista y para remediar mi artrosis manipulaba sin defensas los cables ya pelados, y esa sensación de fuego fatuo entrando a chorro por los dedos me hacía ver la luz en el extremo, como la coronación brillante a las historias que la catequesis proyectaba sobre nuestros cerebros lerdos; y así hasta los cien, y ya veremos

 




Quiso nacer así la mano, dolorida 

y como amenazada por el abandono de la voluntad,

así, mirando hacia el vigor de esa otra mano

de la que emerge un dedo dictador,

o tal vez sólo constitutivamente más potente,

las manos nunca llegan a tocarse, vibran como los polos de un imán,

se aproximan sin rebasar un cierto límite, conociendo

la impedancia que implica la otredad,

los escarceos del furor eléctrico en el terminal de sus antenas,

no todo es carne ni siquiera un conato de anatomía libertaria 

tendiendo escalas engañosas entre mundos de cánones distintos,

si así fuera, -carnes vecinas confabuladas en la misma empresa-,

habría posibilidad de que llegaran al punto ciego del interruptor

dejando en nuestras manos el fiat lux de la leyenda.

martes, 28 de noviembre de 2023

Vino el albañil que aplica el yeso y pareció enjalbegar la casa de albayalde, luego llegaron los agitadores del barroco urbano y embrutecieron la pared con arrebatos conceptuales; le temen al color los grafiteros, por eso lo liberan sin investigar en sus orígenes de tierra rara o en sus conexiones con la efusión de sangre; esto dará lugar a que antes o después se produzca el incendio y lo único que quede del esfuerzo sea la confusión de la ceniza

 




Vuelvo a pintarte, te pareces

a un crucificado horizontal, los brazos

invocando a los pájaros, arriba está la luz

en el columpio de la claraboya,

el cielo a pesar de todo permanece activo,

levanta la persiana y facilita el paso de la claridad

para que se empareje con algún color,

cuando ya está madura se desprende

sobre el paisaje austero de detrás,

renunciaré a ponerle perspectiva a tu meditación,

lo plano siempre tuvo un aire de familia con el papel en blanco,

y aspira a parecerse a la verdad igual que el aura de los mártires,

esos carbones encendidos donde vive la redondez del alma,

para ellos guardo la cortina casta del pan de oro,

tan elemental y tan propicia al arrebato místico 

con el que termina tu sesión matutina de posado.

lunes, 27 de noviembre de 2023

Encontré algunas cosas que cortan el aliento de quien sale a pasear y busca la conversación con su vecino: "los ojos altivos, la lengua mentirosa , las manos derramadoras de sangre inocente"; en la valija diplomática viajaban además algunas piedras de cuando el insignificante pastorcillo hubo de enfrentarse al gran gigante al que distrajo con el sonido de su cítara antes de derribarlo con la honda




              "el número de palestinos muertos es realmente insoportable"


Regresa ahora el polvo gris de la demolición,

la casa destripada en pleno parto, sin hilo para la desgarradura, 

sin anestesia para su dolor, sin agua y casi ciega,

un sueño al que alimentó la lluvia en primaveras pequeñitas,

los alardes de una juventud que apenas tuvo infancia,

ahora vuelve, si, vestido de azul emperador, cruzado

de otras armas, otras guerras de raza o religión

sacadas del infierno de la biblia donde el fuego 

era de papel y ardía sólo para calentar viejas leyendas,

nos muestras orgulloso la envergadura de tus alas,

el afilado curvo de tus garras de gavilán, 

la cinta de oro en torno a la cabeza gris del rey,

Herodes que regresa, que asesina geranios inocentes,

todo en rojo natural para que nadie note

ese río de sangre que progresa debajo del escombro.


domingo, 26 de noviembre de 2023

Se sale sin cerrar la puerta cuando se piensa regresar en breve, tarde o temprano, mucho o poco qué más da si nadie ha sido capaz de señalar el alma de lo que nació ya muerto,1948, fugaz y desleído aunque durador; es algo similar al hambre que se sacia si no piensas en ella, reduciendo a nada la santa trinidad de almuerzo cena y desayuno sobre un tablero de ajedrez que no tiene caballos ni torres reina o rey ni alfiles bombardeando tan asesinamente el sur de Gaza

 





Y ahora tú, bajando,

abandonadamente lenta igual que nieve,

triste cosa es que nieve poco, que no llegue a cubrirse el matorral,

es como el hambre del insecto que intenta perforar la piel del roble,

ves que viene y se va, escasa para tanto esfuerzo,

dejemos un testigo para medir la inundación,

tan alto llegue que a todos haga experimentar la sensación de hartura,

el puzle entero, sin deserción de pieza alguna, que no falte

el fundamental concurso de la dovela dulce,

el postre emparentado con la divinidad que vive y reina

intemporal justo en el centro del arco, ni a diestra ni a siniestra,

precisamente ahí donde el dolor más pesa.

sábado, 25 de noviembre de 2023

La araña del dolor camina, muchas patas la llevan, corre y salta con el contento del depredador, estudia gestos, apariencias frías, componendas que el temor esparce por doquier para distraer la caza; cómo se ama ahora todo eso que está en riesgo, la debilidad del pobre, el que no tiene ni derecho a tener miedo porque el miedo presupone algo de valor; queda el hilo de seda que ha dejado inmóvil a la presa, queda su desesperación girándole en los ojos como los satélites esclavos de un sol mayor y caprichoso

 




Madre,

apúrate, ya vamos 

muy ajustados de tiempo,

tú lo miras todo desde tu dosel,

no sabes valorar esta demora,

alguien ha borrado los minutos en tu contador,

tan sólo crecen horas en tus macetas, tus geranios

de sangre, tu dolor de espinas,

pero siéntate y respira,

bebe un poco de agua, mira esta jarrita de cerámica,

los óxidos cocidos a mil grados reproducen

tu corazón de esmalte, el arco iris vitrificado que resume

siglos de manantial,

no hay dios que iguale tanta belleza,

un agua para morir, un sorbo de vida eterna ahora

que casi todo parece consumado y las campanas

empiezan a tocar a muerto.

viernes, 24 de noviembre de 2023

..."son ráfagas, aromas de un sentido que huye antes de que cesen todos, el mundo y sus presencias irreales, tanto como nosotros, hay un foco y la voz, voces innúmeras para una nada a que vamos..." ten en cuenta que aún no he saludado, no he hablado con nadie y existe la razonable duda de si estoy aquí o sigo en la entretela de la niebla, criatura y creador de lo que falta para que el mundo exista; todo puede empeorar o limitarse a ser distinto, nunca igual, "...y el silencio, su orden y limpieza, lo que la vida deja, lo que sostiene hasta que la vida cae al río o al pozo". El resto de la página está en blanco, igual que la siguiente, igual que el porvenir

                                                                    (") Olvido García Valdés




dibujamos el mapa y lo ponemos sobre el horizonte,

nunca casa, o sobra o falta como cuando estrenas ropa,

al norte se amontonan las estrellas igual que las ovejas del rebaño,

el Gran Can las vigila, Betelgeuse, la cintura finísima de Orión, la raya

en la melena roja de Berenice, cuantas cosas ves que ya no existen

o no como te contaron, todas enamoradas del oeste  

por espíritu de contradicción, no hay madre que tolere tanto, 

que bendiga sin más esa querencia por lo involutivo, sabes

a lo que me refiero, no me ladres, que después querrás volver 

a comer de mi mano, 

lo más extraño es este difícil equilibrio de lo natural

entre teorías contrapuestas, siempre la filosofía decorando

con artificios la simpleza, nunca hablemos de dios como si fuera 

un simple albañil que luego el mundo entero se nos viene abajo 

y no habrá nadie a quien echar la culpa.